· Fomentar el conocimiento y respeto por el entorno natural: Incentivar la curiosidad por el mundo que nos rodea y promover actitudes de cuidado y protección del medio ambiente.
· Desarrollar habilidades de observación y exploración: Estimular la percepción sensorial y el registro de fenómenos naturales, potenciando la atención y la capacidad de análisis.
· Promover la sostenibilidad y el cuidado del planeta: Introducir conceptos básicos de reciclaje, compostaje y uso responsable de los recursos naturales.
· Fomentar el trabajo en equipo y la colaboración: Realizar actividades grupales que incentiven el diálogo, la cooperación y el respeto mutuo.
· Estimular el aprendizaje activo y la experimentación: Favorecer el “aprender haciendo” mediante salidas al entorno natural, actividades prácticas y el uso de cuadernos de campo.
Introducción a los ecosistemas locales:
Conocer los espacios verdes cercanos (parques, jardines, bosques urbanos).
Identificar elementos básicos: árboles, arbustos, flores, y pequeños animales.
Actividades sensoriales y de registro:
Ejercicios de exploración a través del tacto, la vista, el olfato y el oído.
Creación de un cuaderno de campo ilustrado donde los niños registren lo observado (dibujos, notas sencillas, recortes).
Juegos y dinámicas:
“Búsqueda del tesoro natural”: identificar y recolectar elementos naturales (hojas, piedras, ramitas) de forma lúdica.
Canciones y rimas sobre la naturaleza para integrar el aprendizaje de forma musical y participativa.
Exploración de los cambios estacionales:
Observación de los signos del otoño e invierno en la flora y fauna locales.
Registro de los cambios en colores, caídas de hojas y comportamientos de algunos animales.
Recogida y reutilización de elementos naturales:
Recolección de hojas y frutos secos para crear manualidades (collages, móviles, sellos naturales).
Introducción al concepto de reciclaje y reutilización de materiales orgánicos.
Juegos didácticos:
Dinámicas para comprender el ciclo de la vida de las plantas y la importancia de cada estación.
Introducción a la biodiversidad:
Clasificación sencilla de flora y fauna: insectos, aves, mamíferos y plantas.
Uso de guías ilustradas para identificar especies comunes en el entorno local.
Actividades de exploración y experimentación:
Realización de un herbario o “libro de la vida” con muestras y dibujos de especies observadas.
Salidas cortas para observar y, en ocasiones, escuchar el canto de aves o la presencia de insectos en su hábitat.
Dinámicas grupales:
Juegos de roles en los que cada niño asume el papel de un elemento del ecosistema, aprendiendo sobre la interdependencia entre ellos.
Concienciación ambiental:
Reflexión sobre la importancia del reciclaje, la reducción de residuos y el cuidado de los recursos naturales.
Discusión sobre la huella ecológica y acciones sencillas para proteger el planeta.
Proyectos prácticos y colaborativos:
Elaboración de un pequeño huerto o jardín escolar: planificación, siembra y cuidado de plantas o hortalizas.
Proyecto de compostaje: aprender a transformar residuos orgánicos en abono natural.
Exposición final:
Organización de una feria o exposición donde los niños presenten sus cuadernos de campo, manualidades y el progreso del huerto, compartiendo lo aprendido con la comunidad escolar y las familias.
Niños y niñas de Educación Infantil y Primaria: Las actividades se adaptarán a las diferentes edades:
Infantil (3 a 6 años): Se priorizarán actividades sensoriales, juegos exploratorios y tareas guiadas de observación y registro, utilizando métodos lúdicos y materiales visuales.
Primaria (6 a 12 años): Se introducirán conceptos más estructurados sobre biodiversidad, ciclos naturales y sostenibilidad, fomentando una mayor autonomía y participación en proyectos prácticos.
· Enfoque activo y participativo: Las sesiones se basan en el “aprender haciendo”, integrando actividades prácticas y salidas al entorno natural para observar y experimentar.
· Aprendizaje cooperativo y colaborativo: Se promoverá el trabajo en equipo a través de proyectos colectivos, debates y actividades grupales que faciliten la construcción de conocimientos compartidos.
· Metodología lúdica: Se utilizarán juegos, dinámicas y actividades artísticas (dibujos, manualidades) para integrar el conocimiento y hacerlo accesible y divertido para todos los niños.
· Adaptación a la diversidad: Las actividades se diseñarán de forma flexible para atender a distintos ritmos y niveles de desarrollo, proporcionando apoyos adicionales en función de las necesidades individuales.
· Evaluación formativa continua: Se realizarán observaciones, registros y momentos de reflexión en cada sesión, permitiendo la autoevaluación y la retroalimentación tanto individual como grupal.
· Monitor/a especializado/a en educación ambiental o naturaleza: Profesional con experiencia en el trabajo con niños y en la enseñanza de conceptos relacionados con la biodiversidad y la sostenibilidad.
· Asistentes (opcional): Personal de apoyo para acompañar las salidas al aire libre, supervisar actividades prácticas y ofrecer ayuda personalizada en cada sesión.
Material de exploración y registro:
Cuadernos de campo, hojas de papel, lápices, crayones, marcadores y otros materiales de dibujo.
Lupas, binoculares adaptados a niños y etiquetas para identificar especies.
Material para actividades prácticas y manualidades:
Materiales naturales recolectados (hojas, ramas, piedras, flores) y materiales reciclados (envases, papel, cartulina).
Pegamento, tijeras, y otros utensilios de manualidades.
Guías y recursos didácticos:
Libros y cartillas ilustradas sobre flora y fauna local.
Recursos audiovisuales (videos cortos, presentaciones) que expliquen conceptos ambientales.
Espacios y equipamiento:
Acceso a espacios al aire libre seguros y adecuados (parques, jardines, áreas verdes).
Aula o sala para actividades teóricas y la elaboración de proyectos (como el huerto escolar), equipada con pizarras, proyectores y mesas de trabajo.
Material para el huerto o jardín:
Macetas, tierra, semillas, herramientas de jardinería adaptadas y elementos para el compostaje (contenedores, abono).
Esta programación está diseñada para proporcionar a los niños un espacio enriquecedor donde puedan conocer, explorar y cuidar la naturaleza, desarrollando habilidades cognitivas, sensoriales y sociales a través de actividades lúdicas, prácticas y colaborativas, adaptadas a sus necesidades y etapas de desarrollo.